Beauty from pain:
Never quit, never qive up. Mind is more powerfull than anything. Our dreams of prefection can be true.

martes, 11 de octubre de 2011

¿Por qué la entrada anterior?

He decidido volver, pero esta vez de una forma algo extraña, pero como nadie lee da igual. Comencé a publicar aquí trozos de pensamientos que escribo para la única persona que me importaría que los leyera. Gerard Way. Son para él y para mí, pues dicen lo que siento y nada más.

Nueva forma, levantando mi pensar.

Hola, no quería escribirte, escucho tus canciones y me siento con el alma atormentada, hoy fue un buen día, pues todo lo que tiene relación contigo, cosas de la banda y cosas que otros no entienden, me hacen feliz y hoy viví mi día sólo para eso. Además, tú me haces feliz, pero ahora he llegado a casa, las cosas no están bien, tampoco están mal, no hubo peleas, pero solo me doy cuenta de qué por más que intente llevar una vida normal y alejada de la autodestrucción no se puede, mi súper yo comienza a torturar mi alma sin un mínimo de respeto y siempre quiere más.
Si te soy sincera, sé que no debería quejarme por mi vida, ya que ésta no es mala ni sufrida, tengo a mis dos papás que aunque se odien y peleen a muerte, me aman por sobre todas las cosas o más bien eso suele convencerme y dejarme dormir. Pero quizás, yo creo eso porque soy su única hija y ambos me demuestran que me quieren… a su forma, el dinero. (?) Bueno, eso no lo sé con certeza, suelo creer que sí… no recuerdo que más debía haber escrito ahí, pero de seguro ya perdió su importancia.
No sé qué pensar, hoy no ha sido un buen día, ningún día suele ser bueno. Todo el mundo se ríe cuando tiro mis bromas de donde está el infarto o alguna tragedia cuando se lo necesita, pero yo comienzo a creer en que mis palabas no son en vano y son solamente para demostrar lo mal que me siento en el interior, ese mal que nadie sabe, a excepción de Yas quién padece algo parecido, pero ella lo padece con millones años luz de distancias que los míos. Pues ella ya ha logrado lo que para mí sería una meta. Tengo tanta pena sabes, mucha. A veces no sé qué hacer con ella, solo me tiro a la cama, observo mi pieza vació y las lágrimas rodaron por mis mejillas sin precaución alguna, hasta que el sueño me vence. Quisiera decirle esto a mi madre ser verdadera y contarle, qué no la estoy pasando bien, creo que por eso últimamente evito llamarla e ir a visitarla. Claro, quitando el hecho de que allá no controlo muy bien la comida. No sé, siento que ella daría lo mismo que yo por ser delgada, lo mismo y que quizás dejaría de sentirme tan sola y distante, con disintonía con el resto, con mis amigas, con el mundo.
Si algún día me conocieras, no sé qué mierda, podrías ver en mí, yo no valgo la pena y me duele no tener nada interesante para entregarte, quisiera que fuese diferente pero no lo es, ni lo será. No tengo grandes capacidades, soy bastante tonta y floja, algo egoísta y envidiosa, algo apagada y sin vida, algo muerta.